¿Más rendimiento significa mejor inversión? El riesgo detrás del ratio de Calmar
Imaginá que estás comparando dos estrategias de inversión.
Las dos muestran un rendimiento anualizado del 20%.
Pero cuando revisás su historial, aparece una diferencia importante:
Si mirás únicamente el rendimiento anualizado, las dos estrategias parecen equivalentes.
Sin embargo, la mayor caída histórica de la Estrategia A fue apenas una cuarta parte de la registrada por la Estrategia B.
El mismo rendimiento del 20%. Pero ¿una caída máxima del 10% o del 40%? ¿Cuál elegirías?
Los inversores suelen buscar los instrumentos con mejor rendimiento anualizado. Lo que muchas veces queda fuera del análisis es cuánto podría caer el valor de la cartera antes de alcanzar ese resultado.
Ahí es donde entra en juego el ratio de Calmar (Calmar Ratio).
Este indicador no se limita a medir cuánto rindió una inversión: también relaciona ese rendimiento con la mayor caída histórica que tuvo que atravesar.
Cuando aplicamos este análisis a ETF, acciones y estrategias de trading cuantitativo, aparece una conclusión clave:
Un rendimiento más alto no siempre representa un mejor desempeño ajustado por riesgo. La pregunta es si ese rendimiento justificó el drawdown soportado.
En términos simples, permite responder:
¿Qué caída máxima tuvo que atravesar la estrategia para conseguir su rendimiento?
Su fórmula habitual es:
Ratio de Calmar = tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) ÷ valor absoluto del drawdown máximo (MDD)
Donde:
La tasa de crecimiento anual compuesto (Compound Annual Growth Rate, CAGR) mide el crecimiento anualizado de una inversión durante un período determinado, teniendo en cuenta el efecto de la capitalización.
El drawdown máximo (Maximum Drawdown, MDD) representa la mayor caída porcentual desde un máximo anterior hasta un mínimo posterior dentro del período analizado.
Por ejemplo:
Una estrategia registra un rendimiento anualizado del 15% y un drawdown máximo de −20%.
El cálculo es:
15% ÷ 20% = 0.75
Por lo tanto, la relación entre el rendimiento anualizado y el drawdown máximo en ese período es de 0.75.
El ratio de Calmar es un número sin unidades, no un porcentaje.
Cuando los rendimientos son positivos y las metodologías son equivalentes, un valor más alto suele indicar un mejor rendimiento anualizado en relación con la peor caída histórica.
Pero hay una aclaración fundamental:
Un ratio de Calmar más alto no garantiza que la inversión sea más segura ni que obtenga mejores resultados en el futuro.
Sirve para evaluar una relación histórica entre rendimiento y riesgo, no para prometer ganancias ni establecer un límite a las posibles pérdidas.
Por eso resulta útil para evaluar el desempeño ajustado por riesgo en un período relativamente reciente.
Sin embargo, para estudiar una inversión a lo largo de distintos ciclos de mercado, también se puede aplicar la misma fórmula a toda la historia disponible.
En este artículo utilizamos la fórmula “CAGR ÷ valor absoluto del drawdown máximo”, pero tomando toda la serie histórica disponible de cada inversión.
Este enfoque de historia completa se vincula con el Managed Account Reports Ratio (MAR Ratio).
Por lo tanto, conviene distinguir:
Las tablas siguientes muestran la relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo calculada sobre toda la historia disponible, no el ratio de Calmar tradicional de 36 meses.
Analizar un período más largo permite estudiar el rendimiento y el riesgo durante distintos contextos de mercado, en lugar de depender únicamente de los resultados más recientes.
Hay una dificultad, de todos modos: las inversiones no comenzaron en la misma fecha.
La historia completa permite entender cada inversión. Para compararlas de manera justa, hace falta utilizar el mismo período.
Supongamos que ambas estrategias se evalúan durante exactamente los mismos tres años y con la misma metodología.
Estrategia A:
20% ÷ 10% = 2.00
Estrategia B:
20% ÷ 40% = 0.50
Las dos estrategias generan el mismo rendimiento anualizado, pero el ratio de Calmar de la Estrategia A es cuatro veces superior.
Toda la diferencia proviene del drawdown máximo.
Mirar solamente el rendimiento puede esconder el riesgo asumido para conseguirlo.
Veamos otro ejemplo hipotético, también para el mismo período de tres años.
La Estrategia D tiene el doble de rendimiento anualizado que la Estrategia C, pero también registra un drawdown máximo tres veces mayor.
Por eso, el ratio de Calmar de la Estrategia C es más alto.
¿Significa eso que la Estrategia C es siempre la mejor inversión?
No. Cada inversor tiene objetivos de rentabilidad, necesidades de liquidez y tolerancias al riesgo diferentes.
Sin embargo, este ejemplo plantea una pregunta importante:
¿El rendimiento adicional compensa una caída mucho más profunda?
El ratio de Calmar permite analizar precisamente ese equilibrio.
Aclaración: Las Estrategias A, B, C y D son ejemplos hipotéticos con fines educativos. No representan resultados reales de ningún ETF, fondo o estrategia cuantitativa en particular.
Vamos a analizar cuatro instrumentos de inversión conocidos.
SPY: SPDR S&P 500 ETF Trust
SPY sigue al índice S&P 500 y ofrece exposición a acciones de grandes empresas estadounidenses que cotizan en bolsa.
QQQ: Invesco QQQ Trust
QQQ sigue al índice Nasdaq-100 y tiene una exposición relativamente alta a grandes compañías tecnológicas y de crecimiento.
BRK.B: acciones Clase B de Berkshire Hathaway
BRK.B identifica las acciones Clase B de Berkshire Hathaway, una empresa que cotiza en bolsa y posee distintos negocios e inversiones. Se trata de una acción individual, no de un ETF.
BND: Vanguard Total Bond Market ETF
BND es un ETF diversificado de bonos estadounidenses de Vanguard. Invierte principalmente en bonos con grado de inversión, incluidos títulos del Tesoro de Estados Unidos, obligaciones corporativas y títulos respaldados por hipotecas.
BND no equivale a efectivo ni constituye un activo libre de riesgo. Su valor puede variar por los movimientos de tasas de interés, diferenciales de crédito y otras condiciones del mercado.
Los cuatro instrumentos pertenecen a distintas clases de activos y tienen fuentes de riesgo diferentes.
El objetivo no es señalar una inversión ganadora para todo el mundo, sino entender cómo varían el rendimiento y las caídas históricas entre diferentes alternativas.
Fuentes de los datos:
Notas metodológicas: La tabla utiliza datos históricos de retorno total recopilados anteriormente hasta el 20 de octubre de 2026. Los rendimientos anualizados contemplan la reinversión de dividendos. La última columna surge de dividir el CAGR por el valor absoluto del drawdown máximo, con redondeo a dos decimales; no es el ratio de Calmar tradicional de 36 meses. Los años de inicio son diferentes y BRK.B es una acción individual, no un ETF. Por lo tanto, la tabla sirve principalmente para ilustrar las características históricas de rendimiento y riesgo de cada inversión; no es un ranking calculado sobre períodos o condiciones de riesgo idénticos. Antes de publicar, corresponde volver a verificar la fecha de referencia y la metodología de las fuentes.
La tabla muestra que no existe una relación proporcional fija entre el rendimiento anualizado de largo plazo y el drawdown máximo.
Por ejemplo, SPY y BRK.B registraron rendimientos anualizados cercanos y drawdowns máximos de magnitudes similares dentro de sus respectivas historias. Por eso, la relación rendimiento/drawdown de todo el historial se ubica alrededor de 0.20 en ambos casos.
QQQ también obtuvo un rendimiento anualizado importante. Sin embargo, su caída histórica mucho más profunda redujo esa relación.
BND presenta un perfil distinto: menor rendimiento anualizado y una caída histórica más moderada. Aun así, eso no implica que su relación sea necesariamente superior a la de las inversiones en acciones.
Un drawdown menor no garantiza un mejor rendimiento ajustado por riesgo. Un rendimiento mayor tampoco.
Lo que importa es la relación entre el retorno obtenido y la profundidad de la caída.
Para comparar SPY y QQQ de una manera más justa, usemos un período común.
Los siguientes datos abarcan desde el 10 de marzo de 1999 hasta el 20 de octubre de 2026.
Fuente: Investment Visual | Comparación histórica entre SPY y QQQ.
Durante este período compartido, QQQ registró un rendimiento anualizado superior al de SPY.
Pero también sufrió un drawdown máximo mucho más profundo. Por eso, su relación rendimiento/drawdown resultó ligeramente inferior.
Esto no significa que SPY sea más adecuado que QQQ para todos los inversores.
La conclusión es más específica:
En el período analizado, SPY obtuvo una relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo ligeramente mejor que QQQ.
Ese es el valor del ratio de Calmar y del análisis rendimiento/drawdown: mostrar diferencias que no aparecen cuando se observa únicamente el rendimiento anualizado.
Tanto el ratio de Calmar tradicional como la relación rendimiento/drawdown de toda la historia son herramientas dentro de un análisis de inversiones más amplio.
Tienen cuatro limitaciones importantes.
Un ratio elevado no garantiza caídas menores en el futuro.
Usar la misma fórmula no elimina esas diferencias.
Incluso una misma inversión puede presentar ratios considerablemente diferentes cuando cambia el período de evaluación.
Sin embargo, los resultados pueden estar afectados por sobreajuste de modelos, sesgos en los datos, supuestos sobre costos de transacción y cambios en las condiciones de mercado.
Un ratio elevado en un backtest no demuestra que ese mismo desempeño se haya conseguido operando en el mercado real.
No contempla de manera integral el apalancamiento, la liquidez, el riesgo de contraparte, el slippage, la concentración de riesgos ni las fuentes del rendimiento.
Cuando el drawdown máximo es extremadamente pequeño, el ratio puede alcanzar valores anormalmente altos. Si es cero, la división habitual no está definida.
Con rendimientos anualizados negativos, ordenar inversiones únicamente según este ratio también puede resultar engañoso.
Usá el ratio de Calmar como una herramienta complementaria, no como una conclusión definitiva sobre una inversión.
Cuando comparás ETF, fondos o estrategias cuantitativas, no alcanza con dividir los rendimientos anualizados publicados por sus drawdowns máximos y elegir el resultado más alto.
Para hacer una comparación consistente, conviene verificar al menos cuatro aspectos.
Las tendencias del mercado, la volatilidad y los principales episodios de riesgo pueden haber sido muy diferentes.
Lo más adecuado es definir primero un período común y después calcular CAGR, MDD y la relación rendimiento/drawdown para cada estrategia.
Por eso, la sección 3 muestra tanto las historias completas como la comparación de SPY y QQQ dentro del mismo período.
Usá toda la historia para entender una inversión. Usá períodos iguales para comparar inversiones.
Entre los motivos posibles están:
Por ejemplo, el drawdown calculado con datos diarios puede ser más profundo que el obtenido utilizando solo valores de cierre mensual. Una caída fuerte a mitad de mes puede no verse en los valores del último día del mes.
Por eso, la frecuencia de los datos puede afectar la comparación.
Antes de comparar ratios, asegurate de que las definiciones de los datos y los métodos de cálculo sean compatibles.
El rendimiento histórico real refleja resultados de mercado u operaciones que efectivamente ocurrieron durante un período determinado.
El backtest simulado estima resultados hipotéticos aplicando reglas de trading a datos históricos.
Los objetivos de una estrategia describen lo que intenta conseguir, no lo que ya logró.
Estas tres categorías no deben confundirse.
Para evaluar estrategias cuantitativas también es importante revisar los supuestos sobre costos, la estabilidad de los parámetros y si existe un historial de operaciones reales que pueda verificarse.
Un buen backtest no demuestra que la estrategia haya conseguido buenos resultados en operaciones reales.
Los ETF de acciones, los ETF de bonos y las estrategias cuantitativas pueden tener distintas fuentes de rendimiento y perfiles de riesgo.
El benchmark debería reflejar, en la medida de lo posible, el universo de inversión, las características de riesgo y la finalidad de la evaluación.
Para un ETF que sigue a grandes empresas estadounidenses, el índice S&P 500 puede ser una referencia apropiada.
En cambio, para una estrategia cuantitativa que opera en otros mercados o utiliza reglas diferentes, un solo índice accionario podría resultar insuficiente.
En esos casos se pueden analizar índices de mercado relevantes, referencias de efectivo o de tasas de interés de corto plazo y otros indicadores apropiados, considerando también riesgos, costos y objetivos.
Un benchmark no es una meta fácil de superar. Sirve para evaluar si el riesgo asumido recibió una compensación adecuada.
En algunas situaciones puede hacer falta más de un benchmark. El ratio de Calmar tampoco reemplaza una evaluación integral de la estrategia.
Cuanto más claros sean el período, la metodología, las pruebas de desempeño y el benchmark, más útil será el ratio de Calmar.
Dos estrategias pueden obtener el mismo rendimiento, pero presentar desempeños ajustados por riesgo muy distintos debido a sus drawdowns máximos.
Del mismo modo, una inversión con mayor rendimiento no necesariamente ofrece una mejor relación entre el retorno y la peor caída histórica.
El ratio de Calmar y la relación rendimiento/drawdown de toda la historia ayudan a hacer preguntas más relevantes:
Los ejemplos de SPY, QQQ, BRK.B y BND muestran cuánto puede variar la relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo según el instrumento.
Ya sea que analices ETF, acciones individuales, bonos o estrategias cuantitativas, necesitás datos de desempeño transparentes y comparables.
La mejor comparación no consiste solo en descubrir cuál inversión ganó más, sino en identificar un rendimiento compatible con tus objetivos y con un riesgo que comprendas.
El ratio de Calmar no ofrece una respuesta definitiva. Es un punto de partida para evaluar inversiones con mejores fundamentos.
También podés consultar los análisis de estrategias de Mr.Forex y aplicar los principios de este artículo para evaluar por tu cuenta los períodos de datos, las condiciones de riesgo y la adecuación a tus objetivos.
Primero verificá que los datos sean comparables. Después evaluá si la estrategia se ajusta a tus necesidades.
Advertencia de riesgos: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y de información financiera general. No constituye asesoramiento personalizado de inversión ni una garantía de ganancias. Las cifras de las Estrategias A, B, C y D son ejemplos hipotéticos con fines didácticos y no representan resultados reales de productos de inversión específicos. El desempeño histórico de los ETF y las acciones mencionados no garantiza resultados futuros. Los backtests de estrategias cuantitativas pueden verse afectados por sobreajuste de modelos, sesgos de datos, costos de transacción, slippage y cambios en las condiciones del mercado. Los resultados simulados no prueban el desempeño de operaciones reales ni constituyen promesas de ganancias futuras. Toda inversión implica riesgos, incluida la posibilidad de perder parte o la totalidad del capital invertido.
Las dos muestran un rendimiento anualizado del 20%.
Pero cuando revisás su historial, aparece una diferencia importante:
- Estrategia A: Drawdown máximo de −10%.
- Estrategia B: Drawdown máximo de −40%.
Si mirás únicamente el rendimiento anualizado, las dos estrategias parecen equivalentes.
Sin embargo, la mayor caída histórica de la Estrategia A fue apenas una cuarta parte de la registrada por la Estrategia B.
El mismo rendimiento del 20%. Pero ¿una caída máxima del 10% o del 40%? ¿Cuál elegirías?
Los inversores suelen buscar los instrumentos con mejor rendimiento anualizado. Lo que muchas veces queda fuera del análisis es cuánto podría caer el valor de la cartera antes de alcanzar ese resultado.
Ahí es donde entra en juego el ratio de Calmar (Calmar Ratio).
Este indicador no se limita a medir cuánto rindió una inversión: también relaciona ese rendimiento con la mayor caída histórica que tuvo que atravesar.
Cuando aplicamos este análisis a ETF, acciones y estrategias de trading cuantitativo, aparece una conclusión clave:
Un rendimiento más alto no siempre representa un mejor desempeño ajustado por riesgo. La pregunta es si ese rendimiento justificó el drawdown soportado.
1. ¿Qué es el ratio de Calmar?
El ratio de Calmar es un indicador de desempeño ajustado por riesgo que compara el rendimiento anualizado de una inversión con su máximo drawdown histórico.En términos simples, permite responder:
¿Qué caída máxima tuvo que atravesar la estrategia para conseguir su rendimiento?
Su fórmula habitual es:
Ratio de Calmar = tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) ÷ valor absoluto del drawdown máximo (MDD)
Donde:
La tasa de crecimiento anual compuesto (Compound Annual Growth Rate, CAGR) mide el crecimiento anualizado de una inversión durante un período determinado, teniendo en cuenta el efecto de la capitalización.
El drawdown máximo (Maximum Drawdown, MDD) representa la mayor caída porcentual desde un máximo anterior hasta un mínimo posterior dentro del período analizado.
Por ejemplo:
Una estrategia registra un rendimiento anualizado del 15% y un drawdown máximo de −20%.
El cálculo es:
15% ÷ 20% = 0.75
Por lo tanto, la relación entre el rendimiento anualizado y el drawdown máximo en ese período es de 0.75.
El ratio de Calmar es un número sin unidades, no un porcentaje.
Cuando los rendimientos son positivos y las metodologías son equivalentes, un valor más alto suele indicar un mejor rendimiento anualizado en relación con la peor caída histórica.
Pero hay una aclaración fundamental:
Un ratio de Calmar más alto no garantiza que la inversión sea más segura ni que obtenga mejores resultados en el futuro.
Sirve para evaluar una relación histórica entre rendimiento y riesgo, no para prometer ganancias ni establecer un límite a las posibles pérdidas.
Ratio de Calmar vs. MAR Ratio: ¿cuál es la diferencia?
El ratio de Calmar tradicional suele calcularse utilizando el rendimiento anualizado y el drawdown máximo de los últimos 36 meses.Por eso resulta útil para evaluar el desempeño ajustado por riesgo en un período relativamente reciente.
Sin embargo, para estudiar una inversión a lo largo de distintos ciclos de mercado, también se puede aplicar la misma fórmula a toda la historia disponible.
En este artículo utilizamos la fórmula “CAGR ÷ valor absoluto del drawdown máximo”, pero tomando toda la serie histórica disponible de cada inversión.
Este enfoque de historia completa se vincula con el Managed Account Reports Ratio (MAR Ratio).
Por lo tanto, conviene distinguir:
- Ratio de Calmar tradicional: Generalmente utiliza el rendimiento anualizado y el drawdown máximo de los últimos 36 meses.
- Relación rendimiento/drawdown de toda la historia: Considera todos los datos disponibles y es conceptualmente equivalente al enfoque del MAR Ratio.
Las tablas siguientes muestran la relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo calculada sobre toda la historia disponible, no el ratio de Calmar tradicional de 36 meses.
Analizar un período más largo permite estudiar el rendimiento y el riesgo durante distintos contextos de mercado, en lugar de depender únicamente de los resultados más recientes.
Hay una dificultad, de todos modos: las inversiones no comenzaron en la misma fecha.
La historia completa permite entender cada inversión. Para compararlas de manera justa, hace falta utilizar el mismo período.
2. El mismo rendimiento, un ratio de Calmar cuatro veces mayor
Volvamos al ejemplo inicial.Supongamos que ambas estrategias se evalúan durante exactamente los mismos tres años y con la misma metodología.
| Indicador | Estrategia A | Estrategia B |
|---|---|---|
| Rendimiento anualizado | 20% | 20% |
| Drawdown máximo | −10% | −40% |
| Ratio de Calmar | 2.00 | 0.50 |
Estrategia A:
20% ÷ 10% = 2.00
Estrategia B:
20% ÷ 40% = 0.50
Las dos estrategias generan el mismo rendimiento anualizado, pero el ratio de Calmar de la Estrategia A es cuatro veces superior.
Toda la diferencia proviene del drawdown máximo.
Mirar solamente el rendimiento puede esconder el riesgo asumido para conseguirlo.
¿Un mayor rendimiento siempre genera un mejor ratio de Calmar?
No necesariamente.Veamos otro ejemplo hipotético, también para el mismo período de tres años.
| Indicador | Estrategia C | Estrategia D |
|---|---|---|
| Rendimiento anualizado | 12% | 24% |
| Drawdown máximo | −10% | −30% |
| Ratio de Calmar | 1.20 | 0.80 |
La Estrategia D tiene el doble de rendimiento anualizado que la Estrategia C, pero también registra un drawdown máximo tres veces mayor.
Por eso, el ratio de Calmar de la Estrategia C es más alto.
¿Significa eso que la Estrategia C es siempre la mejor inversión?
No. Cada inversor tiene objetivos de rentabilidad, necesidades de liquidez y tolerancias al riesgo diferentes.
Sin embargo, este ejemplo plantea una pregunta importante:
¿El rendimiento adicional compensa una caída mucho más profunda?
El ratio de Calmar permite analizar precisamente ese equilibrio.
Aclaración: Las Estrategias A, B, C y D son ejemplos hipotéticos con fines educativos. No representan resultados reales de ningún ETF, fondo o estrategia cuantitativa en particular.
3. Datos reales: rendimiento y drawdown de ETF
Ahora apliquemos este enfoque a datos reales de mercado.Vamos a analizar cuatro instrumentos de inversión conocidos.
SPY: SPDR S&P 500 ETF Trust
SPY sigue al índice S&P 500 y ofrece exposición a acciones de grandes empresas estadounidenses que cotizan en bolsa.
QQQ: Invesco QQQ Trust
QQQ sigue al índice Nasdaq-100 y tiene una exposición relativamente alta a grandes compañías tecnológicas y de crecimiento.
BRK.B: acciones Clase B de Berkshire Hathaway
BRK.B identifica las acciones Clase B de Berkshire Hathaway, una empresa que cotiza en bolsa y posee distintos negocios e inversiones. Se trata de una acción individual, no de un ETF.
BND: Vanguard Total Bond Market ETF
BND es un ETF diversificado de bonos estadounidenses de Vanguard. Invierte principalmente en bonos con grado de inversión, incluidos títulos del Tesoro de Estados Unidos, obligaciones corporativas y títulos respaldados por hipotecas.
BND no equivale a efectivo ni constituye un activo libre de riesgo. Su valor puede variar por los movimientos de tasas de interés, diferenciales de crédito y otras condiciones del mercado.
Los cuatro instrumentos pertenecen a distintas clases de activos y tienen fuentes de riesgo diferentes.
El objetivo no es señalar una inversión ganadora para todo el mundo, sino entender cómo varían el rendimiento y las caídas históricas entre diferentes alternativas.
Rendimiento y riesgo de largo plazo desde el inicio
La siguiente tabla reúne datos públicos de mercado recopilados anteriormente, con fecha de referencia del 20 de octubre de 2026.| Inversión | Año inicial | CAGR | Drawdown máximo | Rendimiento/drawdown de toda la historia |
|---|---|---|---|---|
| SPY ETF de grandes empresas de EE. UU. |
1993 | +10.82% | −55.19% | 0.20 |
| QQQ ETF Nasdaq-100 |
1999 | +10.73% | −82.96% | 0.13 |
| BRK.B Berkshire Hathaway Clase B |
1996 | +10.89% | −53.86% | 0.20 |
| BND ETF de bonos estadounidenses |
2007 | +2.89% | −18.58% | 0.16 |
Fuentes de los datos:
- Investment Visual | Rendimientos históricos de SPY
- Investment Visual | Rendimientos históricos de QQQ
- Investment Visual | Rendimientos históricos de BRK.B
- Investment Visual | Rendimientos históricos de BND
Notas metodológicas: La tabla utiliza datos históricos de retorno total recopilados anteriormente hasta el 20 de octubre de 2026. Los rendimientos anualizados contemplan la reinversión de dividendos. La última columna surge de dividir el CAGR por el valor absoluto del drawdown máximo, con redondeo a dos decimales; no es el ratio de Calmar tradicional de 36 meses. Los años de inicio son diferentes y BRK.B es una acción individual, no un ETF. Por lo tanto, la tabla sirve principalmente para ilustrar las características históricas de rendimiento y riesgo de cada inversión; no es un ranking calculado sobre períodos o condiciones de riesgo idénticos. Antes de publicar, corresponde volver a verificar la fecha de referencia y la metodología de las fuentes.
La tabla muestra que no existe una relación proporcional fija entre el rendimiento anualizado de largo plazo y el drawdown máximo.
Por ejemplo, SPY y BRK.B registraron rendimientos anualizados cercanos y drawdowns máximos de magnitudes similares dentro de sus respectivas historias. Por eso, la relación rendimiento/drawdown de todo el historial se ubica alrededor de 0.20 en ambos casos.
QQQ también obtuvo un rendimiento anualizado importante. Sin embargo, su caída histórica mucho más profunda redujo esa relación.
BND presenta un perfil distinto: menor rendimiento anualizado y una caída histórica más moderada. Aun así, eso no implica que su relación sea necesariamente superior a la de las inversiones en acciones.
Un drawdown menor no garantiza un mejor rendimiento ajustado por riesgo. Un rendimiento mayor tampoco.
Lo que importa es la relación entre el retorno obtenido y la profundidad de la caída.
SPY vs. QQQ: ¿más rendimiento, pero menor eficiencia?
La tabla anterior utiliza toda la historia disponible de cada inversión. Sin embargo, las distintas fechas de inicio pueden distorsionar la comparación.Para comparar SPY y QQQ de una manera más justa, usemos un período común.
Los siguientes datos abarcan desde el 10 de marzo de 1999 hasta el 20 de octubre de 2026.
| Indicador | SPY | QQQ |
|---|---|---|
| Rendimiento anualizado (CAGR) | +8.55% | +10.73% |
| Drawdown máximo (MDD) | −55.19% | −82.96% |
| Rendimiento/drawdown del período común | 0.15 | 0.13 |
Fuente: Investment Visual | Comparación histórica entre SPY y QQQ.
Durante este período compartido, QQQ registró un rendimiento anualizado superior al de SPY.
Pero también sufrió un drawdown máximo mucho más profundo. Por eso, su relación rendimiento/drawdown resultó ligeramente inferior.
Esto no significa que SPY sea más adecuado que QQQ para todos los inversores.
La conclusión es más específica:
En el período analizado, SPY obtuvo una relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo ligeramente mejor que QQQ.
Ese es el valor del ratio de Calmar y del análisis rendimiento/drawdown: mostrar diferencias que no aparecen cuando se observa únicamente el rendimiento anualizado.
4. ¿Un ratio más alto siempre es mejor?
No.Tanto el ratio de Calmar tradicional como la relación rendimiento/drawdown de toda la historia son herramientas dentro de un análisis de inversiones más amplio.
Tienen cuatro limitaciones importantes.
4.1 Las caídas pasadas no limitan las pérdidas futuras
Aunque el drawdown máximo histórico de una estrategia haya sido del 20%, sus pérdidas futuras podrían ser mucho mayores.Un ratio elevado no garantiza caídas menores en el futuro.
4.2 El período analizado puede cambiar los resultados
Una estrategia con apenas tres años de historia y un ETF que atravesó más de veinte años de ciclos de mercado pueden haber enfrentado condiciones muy distintas.Usar la misma fórmula no elimina esas diferencias.
Incluso una misma inversión puede presentar ratios considerablemente diferentes cuando cambia el período de evaluación.
4.3 Un backtest no equivale a operaciones reales
Las estrategias cuantitativas utilizan backtests históricos para evaluar sus reglas de trading.Sin embargo, los resultados pueden estar afectados por sobreajuste de modelos, sesgos en los datos, supuestos sobre costos de transacción y cambios en las condiciones de mercado.
Un ratio elevado en un backtest no demuestra que ese mismo desempeño se haya conseguido operando en el mercado real.
4.4 Un solo indicador no refleja todos los riesgos
El ratio de Calmar se basa principalmente en el rendimiento anualizado y el drawdown máximo histórico.No contempla de manera integral el apalancamiento, la liquidez, el riesgo de contraparte, el slippage, la concentración de riesgos ni las fuentes del rendimiento.
Cuando el drawdown máximo es extremadamente pequeño, el ratio puede alcanzar valores anormalmente altos. Si es cero, la división habitual no está definida.
Con rendimientos anualizados negativos, ordenar inversiones únicamente según este ratio también puede resultar engañoso.
Usá el ratio de Calmar como una herramienta complementaria, no como una conclusión definitiva sobre una inversión.
5. Cómo comparar correctamente los rendimientos ajustados por riesgo
Entender la fórmula es solo el primer paso. Aplicarla correctamente es igual de importante.Cuando comparás ETF, fondos o estrategias cuantitativas, no alcanza con dividir los rendimientos anualizados publicados por sus drawdowns máximos y elegir el resultado más alto.
Para hacer una comparación consistente, conviene verificar al menos cuatro aspectos.
5.1 Compará los mismos períodos
Si la Estrategia A presenta resultados desde 2010 hasta 2026, mientras que la Estrategia B solo ofrece datos desde 2023 hasta 2026, no corresponde clasificar directamente sus ratios.Las tendencias del mercado, la volatilidad y los principales episodios de riesgo pueden haber sido muy diferentes.
Lo más adecuado es definir primero un período común y después calcular CAGR, MDD y la relación rendimiento/drawdown para cada estrategia.
Por eso, la sección 3 muestra tanto las historias completas como la comparación de SPY y QQQ dentro del mismo período.
Usá toda la historia para entender una inversión. Usá períodos iguales para comparar inversiones.
5.2 Revisá la metodología de cálculo
Incluso dentro del mismo período, distintos proveedores de datos pueden informar rendimientos diferentes.Entre los motivos posibles están:
- Si se reinvierten o no los dividendos y otras distribuciones.
- Si se descuentan comisiones de administración, costos de corretaje y otros gastos.
- La moneda utilizada y el método de conversión cambiaria.
- Si el drawdown máximo se calcula con datos diarios, semanales o mensuales.
- Si se incluyen apalancamiento, costos de financiamiento y slippage real.
Por ejemplo, el drawdown calculado con datos diarios puede ser más profundo que el obtenido utilizando solo valores de cierre mensual. Una caída fuerte a mitad de mes puede no verse en los valores del último día del mes.
Por eso, la frecuencia de los datos puede afectar la comparación.
Antes de comparar ratios, asegurate de que las definiciones de los datos y los métodos de cálculo sean compatibles.
5.3 Diferenciá los resultados reales de los backtests
No todos los datos de desempeño tienen el mismo valor como evidencia.El rendimiento histórico real refleja resultados de mercado u operaciones que efectivamente ocurrieron durante un período determinado.
El backtest simulado estima resultados hipotéticos aplicando reglas de trading a datos históricos.
Los objetivos de una estrategia describen lo que intenta conseguir, no lo que ya logró.
Estas tres categorías no deben confundirse.
Para evaluar estrategias cuantitativas también es importante revisar los supuestos sobre costos, la estabilidad de los parámetros y si existe un historial de operaciones reales que pueda verificarse.
Un buen backtest no demuestra que la estrategia haya conseguido buenos resultados en operaciones reales.
5.4 Elegí un benchmark adecuado
Aunque los períodos y los métodos sean idénticos, dos estrategias pueden tener objetivos de inversión diferentes.Los ETF de acciones, los ETF de bonos y las estrategias cuantitativas pueden tener distintas fuentes de rendimiento y perfiles de riesgo.
El benchmark debería reflejar, en la medida de lo posible, el universo de inversión, las características de riesgo y la finalidad de la evaluación.
Para un ETF que sigue a grandes empresas estadounidenses, el índice S&P 500 puede ser una referencia apropiada.
En cambio, para una estrategia cuantitativa que opera en otros mercados o utiliza reglas diferentes, un solo índice accionario podría resultar insuficiente.
En esos casos se pueden analizar índices de mercado relevantes, referencias de efectivo o de tasas de interés de corto plazo y otros indicadores apropiados, considerando también riesgos, costos y objetivos.
Un benchmark no es una meta fácil de superar. Sirve para evaluar si el riesgo asumido recibió una compensación adecuada.
En algunas situaciones puede hacer falta más de un benchmark. El ratio de Calmar tampoco reemplaza una evaluación integral de la estrategia.
Cuanto más claros sean el período, la metodología, las pruebas de desempeño y el benchmark, más útil será el ratio de Calmar.
6. Conclusión: mirá el riesgo detrás del rendimiento
El rendimiento anualizado cuenta solamente una parte de la historia de una inversión.Dos estrategias pueden obtener el mismo rendimiento, pero presentar desempeños ajustados por riesgo muy distintos debido a sus drawdowns máximos.
Del mismo modo, una inversión con mayor rendimiento no necesariamente ofrece una mejor relación entre el retorno y la peor caída histórica.
El ratio de Calmar y la relación rendimiento/drawdown de toda la historia ayudan a hacer preguntas más relevantes:
- ¿Cuál fue el rendimiento anualizado de la inversión?
- ¿Cuál fue su mayor drawdown histórico?
- ¿Son comparables los períodos y los métodos de cálculo?
- ¿Es adecuado el benchmark seleccionado?
Los ejemplos de SPY, QQQ, BRK.B y BND muestran cuánto puede variar la relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo según el instrumento.
Ya sea que analices ETF, acciones individuales, bonos o estrategias cuantitativas, necesitás datos de desempeño transparentes y comparables.
La mejor comparación no consiste solo en descubrir cuál inversión ganó más, sino en identificar un rendimiento compatible con tus objetivos y con un riesgo que comprendas.
El ratio de Calmar no ofrece una respuesta definitiva. Es un punto de partida para evaluar inversiones con mejores fundamentos.
Conocé el desempeño y la gestión del riesgo de estrategias cuantitativas
Si ya conocés la inversión de largo plazo en ETF y querés explorar otras fuentes de rendimiento, podés analizar cómo las estrategias de trading cuantitativo presentan sus resultados, sus drawdowns máximos y sus reglas de gestión del riesgo.También podés consultar los análisis de estrategias de Mr.Forex y aplicar los principios de este artículo para evaluar por tu cuenta los períodos de datos, las condiciones de riesgo y la adecuación a tus objetivos.
Primero verificá que los datos sean comparables. Después evaluá si la estrategia se ajusta a tus necesidades.
Advertencia de riesgos: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y de información financiera general. No constituye asesoramiento personalizado de inversión ni una garantía de ganancias. Las cifras de las Estrategias A, B, C y D son ejemplos hipotéticos con fines didácticos y no representan resultados reales de productos de inversión específicos. El desempeño histórico de los ETF y las acciones mencionados no garantiza resultados futuros. Los backtests de estrategias cuantitativas pueden verse afectados por sobreajuste de modelos, sesgos de datos, costos de transacción, slippage y cambios en las condiciones del mercado. Los resultados simulados no prueban el desempeño de operaciones reales ni constituyen promesas de ganancias futuras. Toda inversión implica riesgos, incluida la posibilidad de perder parte o la totalidad del capital invertido.