¿Un rendimiento alto significa una mejor inversión? Conoce el ratio de Calmar

Imagina que estás comparando dos estrategias de inversión.

Ambas registran un rendimiento anualizado de 20%.

Sin embargo, cuando revisas su historial de desempeño, descubres una diferencia importante:

  • Estrategia A: Drawdown máximo de −10%.
  • Estrategia B: Drawdown máximo de −40%.

Si observas únicamente el rendimiento anualizado, ambas estrategias parecen equivalentes.

No obstante, la mayor caída histórica de la Estrategia A fue apenas una cuarta parte de la registrada por la Estrategia B.

El rendimiento es el mismo: 20%. Pero ¿elegirías una caída máxima de 10% o de 40%?

Los inversionistas suelen buscar los instrumentos con mayor rendimiento anualizado. Sin embargo, no siempre consideran cuánto podría disminuir el valor de su portafolio antes de obtener esos resultados.

Aquí es donde resulta útil el ratio de Calmar (Calmar Ratio).

Este indicador no solo considera cuánto rindió una inversión, sino que relaciona ese rendimiento con la mayor caída histórica que experimentó.

Al utilizarlo para analizar ETF, acciones y estrategias de trading cuantitativo, encontramos una idea fundamental:

Un rendimiento mayor no necesariamente implica un mejor desempeño ajustado al riesgo. Lo importante es determinar si el rendimiento compensó la caída que fue necesario soportar.

1. ¿Qué es el ratio de Calmar?

El ratio de Calmar es un indicador de desempeño ajustado al riesgo que compara el rendimiento anualizado de una inversión con su drawdown máximo histórico.

En términos sencillos, ayuda a responder:

¿Qué caída máxima tuvo que experimentar la estrategia para obtener ese rendimiento?

La fórmula habitual es:

Ratio de Calmar = tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) ÷ valor absoluto del drawdown máximo (MDD)

Donde:

La tasa de crecimiento anual compuesta (Compound Annual Growth Rate, CAGR) expresa el crecimiento anualizado de una inversión durante un periodo determinado, tomando en cuenta el efecto de la capitalización compuesta.

El drawdown máximo (Maximum Drawdown, MDD) es la mayor disminución porcentual desde un máximo previo hasta un mínimo posterior dentro del periodo analizado.

Por ejemplo:

Una estrategia obtiene un rendimiento anualizado de 15% y registra un drawdown máximo de −20%.

El cálculo sería:

15% ÷ 20% = 0.75

Por lo tanto, la relación entre su rendimiento anualizado y el drawdown máximo durante ese periodo es de 0.75.

El ratio de Calmar es un número sin unidades, no un porcentaje.

Cuando los rendimientos son positivos y los métodos de cálculo son comparables, un valor mayor generalmente indica un rendimiento anualizado más elevado en relación con la peor caída histórica.

Pero existe una advertencia importante:

Un ratio de Calmar elevado no garantiza que una inversión sea más segura ni que produzca mejores resultados en el futuro.

Es una herramienta para evaluar el comportamiento histórico del rendimiento frente al riesgo. No es una promesa de ganancias ni establece un límite para posibles pérdidas futuras.

Ratio de Calmar y MAR Ratio: ¿cuál es la diferencia?

El ratio de Calmar tradicional normalmente se calcula utilizando el rendimiento anualizado y el drawdown máximo de los últimos 36 meses.

Por eso resulta adecuado para analizar el desempeño reciente ajustado al riesgo.

Sin embargo, cuando queremos comprender cómo se comportó una inversión durante varios ciclos de mercado, podemos aplicar la misma fórmula a toda la información histórica disponible.

En este artículo utilizamos la fórmula “CAGR ÷ valor absoluto del drawdown máximo”, pero considerando el historial completo disponible de cada inversión.

Este enfoque se relaciona con el Managed Account Reports Ratio (MAR Ratio).

Por lo tanto, es importante distinguir entre:

  • Ratio de Calmar tradicional: Generalmente utiliza el rendimiento anualizado y el drawdown máximo de los últimos 36 meses.
  • Relación rendimiento/drawdown del historial completo: Considera todos los datos históricos disponibles y es conceptualmente equivalente al enfoque del MAR Ratio.

Las tablas siguientes presentan la relación entre el rendimiento anualizado y el drawdown máximo calculada sobre todo el historial disponible, no el ratio de Calmar tradicional de 36 meses.

Analizar periodos extensos permite observar la relación entre rendimiento y riesgo durante distintas condiciones de mercado, en lugar de depender solamente de resultados recientes.

No obstante, existe una limitación: cada inversión tiene una fecha de inicio diferente.

El historial completo permite comprender el perfil de riesgo de una inversión. Para comparar distintas inversiones de manera justa, es necesario utilizar el mismo periodo.

2. Mismo rendimiento, un ratio de Calmar cuatro veces mayor

Volvamos al ejemplo inicial.

Supongamos que las dos estrategias se evalúan durante exactamente los mismos tres años y con el mismo método de cálculo.

Indicador Estrategia A Estrategia B
Rendimiento anualizado 20% 20%
Drawdown máximo −10% −40%
Ratio de Calmar 2.00 0.50

Estrategia A:

20% ÷ 10% = 2.00

Estrategia B:

20% ÷ 40% = 0.50

Las dos estrategias generan el mismo rendimiento anualizado, pero el ratio de Calmar de la Estrategia A es cuatro veces mayor.

La diferencia proviene del drawdown máximo.

El rendimiento por sí solo puede ocultar la magnitud del riesgo asumido para conseguirlo.

¿Un rendimiento más alto siempre genera un mejor ratio de Calmar?

No necesariamente.

Considera otro ejemplo hipotético, nuevamente utilizando el mismo periodo de tres años.

Indicador Estrategia C Estrategia D
Rendimiento anualizado 12% 24%
Drawdown máximo −10% −30%
Ratio de Calmar 1.20 0.80

La Estrategia D tiene el doble de rendimiento anualizado que la Estrategia C, pero su drawdown máximo es tres veces mayor.

Como resultado, la Estrategia C presenta un ratio de Calmar superior.

¿Significa esto que la Estrategia C es necesariamente la mejor inversión?

No. Los inversionistas tienen diferentes objetivos de rendimiento, necesidades de liquidez y niveles de tolerancia al riesgo.

Sin embargo, la comparación plantea una pregunta importante:

¿El rendimiento adicional justifica una caída mucho más profunda?

El ratio de Calmar ayuda precisamente a evaluar esa relación.

Nota: Las Estrategias A, B, C y D son ejemplos hipotéticos utilizados con fines educativos. No representan el desempeño real de un ETF, fondo o estrategia cuantitativa específica.

3. Datos reales: rendimiento de ETF y drawdown máximo

Ahora aplicaremos este enfoque a datos reales del mercado financiero.

Analizaremos cuatro instrumentos de inversión conocidos.

SPY: SPDR S&P 500 ETF Trust

SPY sigue al índice S&P 500 y proporciona exposición a acciones de grandes empresas estadounidenses que cotizan en bolsa.

QQQ: Invesco QQQ Trust

QQQ sigue al índice Nasdaq-100 y tiene una exposición relativamente elevada a grandes empresas tecnológicas y de crecimiento.

BRK.B: acciones Clase B de Berkshire Hathaway

BRK.B representa las acciones Clase B de Berkshire Hathaway, una empresa pública con negocios e inversiones diversificados. Se trata de una acción individual, no de un ETF.

BND: Vanguard Total Bond Market ETF

BND es un ETF diversificado del mercado de bonos de Estados Unidos administrado por Vanguard. Invierte principalmente en bonos con grado de inversión, incluidos títulos del Tesoro estadounidense, bonos corporativos y valores respaldados por hipotecas.

BND no equivale a efectivo ni a un activo libre de riesgo. Su valor puede variar por los cambios en las tasas de interés, los diferenciales de crédito y otras condiciones del mercado.

Estos cuatro instrumentos pertenecen a clases de activos distintas y presentan diferentes fuentes de riesgo.

El objetivo no es elegir un ganador universal, sino comprender cómo se relacionan los rendimientos y las caídas históricas en distintos tipos de inversión.

Rendimiento y riesgo de largo plazo desde su inicio

La siguiente tabla resume información pública del mercado recopilada anteriormente, con fecha de referencia del 20 de octubre de 2026.

Inversión Año inicial CAGR Drawdown máximo Rendimiento/drawdown histórico completo
SPY
ETF de grandes empresas de EE. UU.
1993 +10.82% −55.19% 0.20
QQQ
ETF Nasdaq-100
1999 +10.73% −82.96% 0.13
BRK.B
Berkshire Hathaway Clase B
1996 +10.89% −53.86% 0.20
BND
ETF de bonos estadounidenses
2007 +2.89% −18.58% 0.16

Fuentes de información:


Notas sobre los datos: La tabla utiliza datos históricos de rendimiento total recopilados anteriormente hasta el 20 de octubre de 2026. Los rendimientos anualizados incluyen la reinversión de dividendos. La última columna se obtiene dividiendo el CAGR entre el valor absoluto del drawdown máximo, redondeando a dos decimales; no representa el ratio de Calmar tradicional de 36 meses. Los años de inicio son distintos y BRK.B es una acción individual, no un ETF. Por eso, esta tabla describe principalmente el perfil histórico de rendimiento y riesgo de cada inversión, no una clasificación basada en periodos y condiciones de riesgo idénticos. Antes de publicarla, deben verificarse nuevamente la fecha de corte y la metodología de las fuentes.

La tabla muestra que no existe una relación proporcional constante entre el rendimiento anualizado de largo plazo y el drawdown máximo.

Por ejemplo, SPY y BRK.B registraron rendimientos anualizados similares y drawdowns máximos de magnitud comparable dentro de sus respectivos historiales. Por ello, la relación rendimiento/drawdown del historial completo es cercana a 0.20 en ambos casos.

QQQ también obtuvo un rendimiento anualizado considerable. Sin embargo, su caída histórica mucho más profunda redujo esa relación.

BND muestra un perfil diferente: menor rendimiento anualizado y una caída histórica más moderada. Esto no significa automáticamente que su relación sea superior a la de las inversiones en acciones.

Un drawdown menor no garantiza un mejor rendimiento ajustado al riesgo. Un rendimiento más alto tampoco.

Lo relevante es la relación entre el retorno obtenido y la magnitud de la caída.

SPY frente a QQQ: ¿más rendimiento, pero menor eficiencia?

La tabla anterior utiliza todo el historial disponible de cada inversión. Sin embargo, las distintas fechas de inicio pueden afectar la comparación.

Para comparar SPY y QQQ de una forma más justa, utilizaremos un periodo común.

Los siguientes datos comprenden del 10 de marzo de 1999 al 20 de octubre de 2026.

Indicador SPY QQQ
Rendimiento anualizado (CAGR) +8.55% +10.73%
Drawdown máximo (MDD) −55.19% −82.96%
Rendimiento/drawdown del periodo común 0.15 0.13

Fuente: Investment Visual | Comparación histórica entre SPY y QQQ.

Durante este periodo compartido, QQQ logró un rendimiento anualizado superior al de SPY.

Sin embargo, también tuvo un drawdown máximo mucho más profundo. Por eso, su relación rendimiento/drawdown resultó ligeramente inferior.

Esto no significa que SPY sea más adecuado que QQQ para todos los inversionistas.

La conclusión es más específica:

Durante el periodo analizado, SPY obtuvo una relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo ligeramente superior a la de QQQ.

Este es el valor del ratio de Calmar y del análisis rendimiento/drawdown: mostrar diferencias que no se observan al considerar únicamente el rendimiento anualizado.

4. ¿Un ratio más alto siempre es mejor?

No.

Tanto el ratio de Calmar tradicional como la relación rendimiento/drawdown de todo el historial son herramientas complementarias dentro de un análisis de inversiones más amplio.

Existen cuatro limitaciones importantes.

4.1 Las caídas históricas no limitan las pérdidas futuras

Aunque una estrategia haya tenido un drawdown máximo histórico de 20%, las pérdidas futuras podrían ser mucho mayores.

Un ratio elevado no garantiza caídas menores en el futuro.

4.2 El periodo analizado puede cambiar los resultados

Una estrategia con tres años de historial y un ETF que atravesó más de veinte años de ciclos de mercado pudieron experimentar condiciones muy diferentes.

Utilizar la misma fórmula no elimina esas diferencias.

Incluso una misma inversión puede presentar valores muy distintos cuando se modifica el periodo de análisis.

4.3 Un backtest no equivale a operaciones reales

Las estrategias cuantitativas utilizan backtests históricos para evaluar sus reglas de operación.

Sin embargo, los resultados pueden verse afectados por sobreajuste de modelos, sesgos en los datos, supuestos sobre costos de transacción y cambios en las condiciones del mercado.

Un ratio elevado en un backtest no demuestra que ese desempeño se haya conseguido mediante operaciones reales.

4.4 Un solo indicador no contempla todos los riesgos

El ratio de Calmar se basa principalmente en el rendimiento anualizado y el drawdown máximo histórico.

No refleja de manera completa el apalancamiento, la liquidez, el riesgo de contraparte, el slippage, la concentración de riesgo o el origen de los rendimientos.

Cuando el drawdown máximo es extremadamente pequeño, el ratio puede alcanzar valores inusualmente elevados. Si es cero, la división habitual no está definida.

Cuando el rendimiento anualizado es negativo, clasificar inversiones únicamente por este ratio también puede llevar a conclusiones engañosas.

Utiliza el ratio de Calmar como una herramienta de apoyo, no como una evaluación definitiva de la calidad de una inversión.

5. Cómo comparar correctamente los rendimientos ajustados al riesgo

Conocer la fórmula es apenas el primer paso. Aplicarla correctamente es igual de importante.

Al comparar ETF, fondos o estrategias cuantitativas, no basta con dividir los rendimientos anualizados publicados entre los drawdowns máximos y elegir el resultado más alto.

Una comparación sólida requiere cuatro verificaciones básicas.

5.1 Compara periodos de análisis iguales

Si la Estrategia A muestra resultados de 2010 a 2026, mientras que la Estrategia B solo ofrece datos de 2023 a 2026, sus ratios no deben clasificarse directamente.

Las tendencias del mercado, la volatilidad y los principales eventos de riesgo pudieron ser muy diferentes.

Es preferible establecer primero un periodo común y después calcular el CAGR, el MDD y la relación rendimiento/drawdown para cada estrategia.

Por eso, la sección 3 incluye tanto los historiales completos como una comparación de SPY y QQQ durante el mismo periodo.

Utiliza el historial completo para comprender una inversión. Utiliza periodos iguales para comparar distintas inversiones.

5.2 Verifica la metodología de cálculo

Incluso durante el mismo periodo, distintos proveedores de datos pueden mostrar rendimientos diferentes.

Entre las posibles causas se encuentran:

  • Si se reinvierten o no los dividendos y otras distribuciones.
  • Si se descuentan comisiones de administración, corretaje y otros costos.
  • La moneda utilizada y el método de conversión cambiaria.
  • Si el drawdown máximo se calcula con datos diarios, semanales o mensuales.
  • Si se incorporan apalancamiento, costos de financiamiento y slippage real.

Por ejemplo, el drawdown calculado con datos diarios puede ser más profundo que el obtenido utilizando únicamente precios de cierre mensual. Una caída pronunciada a mitad de mes podría no aparecer en la serie de cierres de fin de mes.

Por ello, las diferencias en la frecuencia de los datos pueden afectar la comparación.

Antes de comparar los ratios, confirma que las definiciones de los datos y las metodologías sean compatibles.

5.3 Distingue los resultados reales de los backtests

No toda la información de desempeño tiene el mismo valor como evidencia.

El rendimiento histórico real corresponde a resultados de mercado u operaciones que efectivamente ocurrieron durante un periodo determinado.

El backtest simulado estima resultados hipotéticos aplicando reglas de operación a datos históricos.

Los objetivos de una estrategia describen lo que pretende conseguir, no resultados que ya haya alcanzado.

Estas tres categorías no deben confundirse.

Al evaluar estrategias cuantitativas, también conviene examinar los supuestos de costos, la estabilidad de los parámetros y la existencia de un historial verificable de operaciones reales.

Un buen backtest no demuestra que una estrategia haya obtenido buenos resultados en operaciones reales.

5.4 Elige un benchmark adecuado

Incluso con periodos y metodologías idénticos, dos estrategias pueden tener objetivos de inversión diferentes.

Los ETF de acciones, los ETF de bonos y las estrategias cuantitativas pueden tener distintas fuentes de rendimiento y perfiles de riesgo.

Por ello, el benchmark debe reflejar, en la medida de lo posible, el universo de inversión, las características de riesgo y el propósito de la evaluación.

Para un ETF que sigue a las grandes empresas estadounidenses, el índice S&P 500 puede ser una referencia apropiada.

Por otro lado, para una estrategia cuantitativa que opera en otros mercados o utiliza reglas diferentes, un solo índice accionario podría no ser suficiente.

En estos casos, pueden analizarse índices de mercado relevantes, referencias de efectivo o tasas de interés de corto plazo y otros indicadores adecuados, junto con los riesgos, costos y objetivos de inversión.

Un benchmark no es un objetivo sencillo que deba superarse. Sirve para evaluar si el riesgo asumido recibió una compensación adecuada.

En determinadas situaciones se necesita más de un benchmark. El ratio de Calmar tampoco reemplaza una evaluación integral de la estrategia.

Mientras más claros sean el periodo, la metodología, las evidencias de desempeño y el benchmark, más útil será el ratio de Calmar.

6. Conclusión: observa el riesgo detrás del rendimiento

El rendimiento anualizado solo cuenta una parte de la historia de una inversión.

Dos estrategias pueden obtener el mismo rendimiento y, aun así, mostrar resultados ajustados al riesgo muy diferentes debido a sus drawdowns máximos.

De la misma forma, una inversión con mayor rendimiento no necesariamente ofrece una mejor relación entre ganancias y caídas históricas.

El ratio de Calmar y la relación rendimiento/drawdown del historial completo ayudan a plantear preguntas más útiles:

  • ¿Cuál fue el rendimiento anualizado de la inversión?
  • ¿Cuál fue su mayor drawdown histórico?
  • ¿Son comparables los periodos y las metodologías?
  • ¿El benchmark elegido es adecuado?

Los ejemplos de SPY, QQQ, BRK.B y BND muestran cuánto puede variar la relación entre rendimiento anualizado y drawdown máximo según el instrumento.

Ya sea que analices ETF, acciones individuales, bonos o estrategias cuantitativas, es esencial contar con datos transparentes y comparables.

La mejor comparación no consiste solamente en identificar qué inversión ganó más, sino en encontrar un rendimiento compatible con tus objetivos y con un nivel de riesgo que comprendas.

El ratio de Calmar no proporciona una respuesta definitiva. Es un punto de partida para evaluar inversiones con mejores fundamentos.

Conoce el desempeño y la gestión de riesgos de las estrategias cuantitativas

Si ya estás familiarizado con la inversión a largo plazo en ETF y deseas explorar otras fuentes de rendimiento, puedes revisar cómo las estrategias de trading cuantitativo presentan sus resultados, drawdowns máximos y reglas de administración del riesgo.

También puedes consultar los análisis de estrategias de Mr.Forex y aplicar los principios de este artículo para evaluar de manera independiente los periodos de datos, las condiciones de riesgo y su adecuación a tus objetivos.

Primero verifica que los datos sean comparables. Después evalúa si la estrategia se adapta a tus necesidades.



Advertencia de riesgos: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y de información financiera general. No constituye asesoría personalizada de inversión ni una garantía de ganancias. Las cifras de las Estrategias A, B, C y D son ejemplos hipotéticos con fines didácticos y no representan resultados reales de productos de inversión específicos. El desempeño histórico de los ETF y las acciones mencionados no garantiza resultados futuros. Los backtests de estrategias cuantitativas pueden verse afectados por sobreajuste de modelos, sesgos en los datos, costos de transacción, slippage y cambios en las condiciones del mercado. Los resultados simulados no demuestran el desempeño de operaciones reales ni representan promesas de ganancias futuras. Toda inversión implica riesgos, incluida la posibilidad de perder una parte o la totalidad del capital invertido.